30 medallas: Sthapylococcus aureus
Fue el primer microorganismo reconocido como causa de infección pulmonar crónica en la FQ y es a menudo también el primero que se aísla en los pacientes afectados por esta enfermedad. En la era preantibiótica fue uno de los principales implicados en la elevada y temprana mortalidad de estos pacientes.

La terapia antiestafilocócica ha logrado en las últimas décadas una notable reducción de la morbimortalidad por este microorganismo, pero aún sigue siendo, tras P. aeruginosa, uno de los principales patógenos implicados en la infección broncopulmonar, especialmente en niños menores de 10 años.
La persistencia de S. aureus depende principalmente de su capacidad de adhesión al epitelio respiratorio y para evadir la respuesta inmunitaria una vez producida la colonización. Existen publicaciones que indican que S. aureus escapa más eficientemente de los fagosomas de las células del epitelio bronquial deficientes en el CFTR30.
La frecuencia de aislados de S. aureus resistentes a la meticilina (SARM) está aumentando en estos pacientes posiblemente debido al amplio uso de antibióticos y a la mayor incidencia de infecciones por SARM en los hospitales.
Son factores de riesgo para la colonización por SARM:
- La hospitalización frecuente o prolongada
- la realización de procedimientos quirúrgicos.
La alta prevalencia de cepas hipermutadoras de S. aureus en los pacientes con FQ es un hecho preocupante, al igual que ocurre para P. aeruginosa. La hipermutación parece no contribuir al desarrollo de resistencia a la meticilina, puesto que ésta se produce por la adquisición de determinantes exógenos de resistencia y no por mutación; en cambio, sí contribuye notablemente al desarrollo de resistencia a antibióticos como los macrólidos, facilitando la selección de mutaciones en genes ribosómicos.
Sea como fuere, la resistencia a macrólidos es cada vez más relevante en las cepas de S. aureus de pacientes con FQ, debido al uso extendido de la terapia de mantenimiento con azitromicina.